Por qué decidí ser Flexitariana

Hace una semana pregunté por instagram qué os gustaría leer en el blog y uno de los temas fue sobre alimentación. Así que he pensado en decíos en qué consiste mi dieta y qué como en un día. He pasado por varias fases, pero todas llevan a lo mismo, comer lo más sano posible, empezando por el desayuno. Esto con mi trabajo es un poco complicado (suele haber un catering con cosas deliciosas y prohibitivas), aunque lo voy consiguiendo con muchísima fuerza de voluntad.

Dieta flexitariana
Desayuno – Té de jazmín y yogur con plátano y semillas

Como decía antes, he pasado por varias fases, fui paleo, quité el gluten y el azúcar de mi dieta por completo y ahora llevo más de un año siendo Flexitariana. Es la dieta que mejor me va. Estoy muy contenta con ella, aunque el tema de no comer carne cuando voy a casa de algún familiar es complicado, porque la gente no lo entiende y eso que cada día hay más veganos y vegetarianos por el mundo. 

La dieta flexitariana es super fácil. Por lo menos a mi me lo parece. Se trata de ser flexible, tal y como su nombre indica. Esta dieta consiste en comer sobre todo alimentos de origen vegetal, algo de pescado y muy rara vez un poco de carne. A raíz de ver varios documentales y que además, últimamente la carne no me estaba sentando bien, decidí investigar diferentes tipos de dietas y esta fue la que más me gustó. En realidad es la dieta que estaba haciendo inconscientemente. Siempre pensé en ser vegetariana, pero esta dieta me ayuda a no ser tan estricta conmigo. Además, el pescado me encanta y por ahora no podría dejarlo de lado en mi día a día. 

Comida – Verdura al horno con especias y quinoa

Mis problemas a la hora de comer

Las legumbres me sientan fatal. Pero fatal. Cuando tomo sobre todo lentejas me dan unos dolores de estómago tremendos, los garbanzos me dan muchísimos gases y lo paso muy mal. Así que prácticamente los he dejado de lado. En alguna ocasión tomo un poco de hummus hecho por mi, nunca envasado. 

Los lácteos los tomo con mucha moderación y siempre sin lactosa. El queso me encanta y lo tomo en muy pocas ocasiones y tienen que ser curados de leche oveja o de cabra, nunca con leche de vaca. Los yogures los tomo sin lactosa, porque el de soja no me gusta nada. Lo he probado muchas veces, pero es que no me va. La leche de vaca la he cambiado por las vegetales, generalmente por la de avena (es la que más me gusta de todas). 

Cena – Mix de lechugas con atún de almadraba de Barbate, tomates cherri de la huerta de un conocido y nueces españolas

“Sé flexible y te mantendrás recto” Lao Tse

Decidí cambiar mi forma de comer

Empecé a dejar la carne progresivamente, y esto lo aconsejo siempre a la gente que me pregunta. Cuando dejas algo de golpe lo más normal es que lo quieras a todas horas. Así que lo que hice fue seguir la iniciativa Lunes sin carne (Meatless Monday) conocido con el hastag #meatfreemonday en Twitter. Los lunes no comía nada de procedencia animal. Cuando lo conseguí varias semanas, empecé a hacerlo más días. Esta iniciativa no consiste en dejar la carne por completo, simplemente en comerla de mayor calidad. Procedente de una ganadería más respetuosa con el producto. En definitiva, se tiende a evitar el maltrato animal en las granjas. Siempre compro pescado fresco en el mercado o en la pescadería y nunca inmaduro. E intento que las verduras y la fruta sean ecológicas.

Ahora las verduras son las protagonistas de mis platos. Como muchos frutos secos, los que más me gustan son las nueces y los anacardos. Y por supuesto, fruta. Nunca falta en mi dieta. 

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