Mi vida minimalista

Todo empezó cuando no tenía espacio en mi armario para meter más ropa. Supongo que tiene que llegar ese momento en el que decides que no puedes seguir así y tiene que acabar. Pues ese fue mi momento. 

Conocí el método de Marie Kondo y quedé alucinada con cómo doblaba la ropa. En uno de mis viajes por trabajo probé a doblar la ropa así en la maleta y ‘BOOM!’ entraba más ropa que antes, pero tuve un gran problema. Me pesaba mogollón la maleta. 

Hacer limpieza tras limpieza me ha servido para deshacerme de cosas que no me ponía o que no me hacían falta. Me he deshecho hasta de mi colección de maquillaje. Mira que tenía paletas y cosas especiales, pero ya no las usaba para nada. Sobre todo porque no me gusta pasarme con la fecha de caducidad de los productos. 

Vida Minimalista

El otro día leí una clave que me he decidido poner en práctica.
– Minimalismo en dos pasos:
  1. Identifica lo que es importante para ti
  2. Elimina todo lo demás de tu vida

Esto vale para todo, ¿no crees?. Ya sea ropa, maquillaje, libros, revistas… cualquier cosa. 

He reducido el uso de las redes sociales. Intento pasar muy poco tiempo en ellas. Dejé Facebook y por Twitter me paso de vez en cuando. Sigo más con Instagram o con Pinterest, pero hay ciertos momentos en los que dejo el móvil de lado. Sobre todo cuando estoy acompañada, prácticamente no lo saco del bolso. Créeme, esto también es minimalismo

No me he comprado nada de ropa de otoño. Lo único que tengo nuevo es mi Blazer de Mango, pero me ha la regalado mi hermana por mi cumpleaños un mes antes, porque no nos veremos hasta Navidad y quiso adelantarlo. 

Bueno, a lo que iba. Quería comentar por aquí que me estoy volviendo más radical con el tema. No sé si será una fase definitiva en la que ya puedo decir que soy minimalista. Pero creo que he conseguido mantenerme durante mucho tiempo así. Y me siento muy orgullosa de comprar menos cosas, que lo único que hacen es ocupar espacio. 


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