Cómo definir el estilo personal

El estilo personal es algo único que tenemos cada uno influenciado por la educación que has recibido, los libros que lees, las películas que ves. En definitiva por todo lo que te rodea.

Con la ropa marcas tu estilo y defines a la persona que eres. Puedes sentirte cómoda/o con lo que llevas o no. Cuantas veces te has preguntado delante de tu armario ¿qué me pongo?. Para mi siempre ha sido un clásico. Ponerme delante del armario mirando la ropa y pensar, no sé que ponerme, no me gusta nada de lo que tengo, necesito más ropa. Y al final, acabas poniéndote lo mismo, lo que más te gusta. En definitiva, lo que crees que mejor te sienta y lo que más te representa. Te miras en el espejo y piensas, sí, esto si.

Cuando empecé a crear mi armario minimalista/cápsula tuve que centrarme en mi estilo, en lo que más me gustaba y en lo que quería. Tuve que marcarme unas pautas a seguir. Y créeme cuando te digo que esto es súper importante a la hora de no salirte del guión. Lo mejor es coger un boli y un papel y anotarlo. En esta entrada quiero enseñarte cómo lo hice y cómo lo sigo haciendo. Mi objetivo es ayudarte a crear tu propio armario cápsula. 

Inspiración: Busca y recopila lo que te gusta

Busca en revistas, en webs, en blogs, en redes sociales todos esos outfits o cosas que te gusten y te inspiren. Recorta y crea un tablón con todos esos elementos. Mi truco: creo carpetas en Pinterest donde voy poniendo todo lo que me gusta. Da igual lo que sea, moda, belleza, decoración, objetos

Una cosa que debes tener en cuenta: pasa de las tendencias. Pueden servirte para inspirarte, pero las tendencias van y vienen y no siempre nos sientan bien. Fíjate más en las prendas, los colores, las texturas… teniendo en cuenta lo que te queda bien y lo que no.

Analiza la ropa con la que te has quedado 

Si has seguido todos los pasos que comenté en esta entrada sobre cómo cree mi armario cápsula, ahora tendrás aquellas prendas que más te gustan y que sabes que te vas a poner. Estas prendan van a marcar tu estilo. Son esas con las que te sientes bien y cómoda/o cuando las llevas. Ahora bien, ¿por qué esas prendas son las elegidas? ¿por qué te sientes bien cuando las llevas?. Mira si son suficientes para crear outfits que te definan y si son compatibles entre sí.

Piensa en tu estilo de vida

No es lo mismo ser estudiante, que tener que ir a la oficina todos los días, que ser deportista profesional. Tu vida, tanto personal como laboral, van a marcar que tengas un estilo u otro. Cuando trabajas en una oficina en la que tienes que llevar traje y tacones, seguramente tu armario esté lleno de trajes de chaqueta y camisas o tops más arreglados. Si vas todos los días al gimnasio, pues lo normal es que tengas mucha ropa de deporte. Pero independientemente de esto, debes mantener tu estilo y seguir llevando la ropa que te gusta. Los trajes no tienen por qué ser sobrios o feos. Puedes llevar un vestido que te guste con una blazer. O unos pantalones fluidos con una camisa de seda. No pienses en el típico traje de oficina mal confeccionado. Hay multitud de opciones. E insisto, es muy importante que siempre te sientes bien con lo que llevas y que esas prendas sean tus favoritas. 

Experimenta con las prendas

Una vez que tienes las prendas que van a formar tu armario y que definen tu estilo de vida debes experimentar. Crea outfits combinando las prendas entre sí. A mi me ayudó mucho el reto 10×10″ creado por  Style Bee. Consiste en elegir diez prendas de tu armario y hacer combinaciones durante diez días. Te sorprenderá el juego que dan diez prendas nada más. 

Teniendo en cuenta las cosas que te quedan bien prueba prendas diferentes. Cosas que te gustan, pero que nunca te pondrías porque crees que te quedaría mal. Ve a una tienda y pruébate un montón de ropa diferente. Lo que has desechado, ¿sigue una pauta?, ¿son prendas del mismo color? Es importante que nos veamos con prendas que creemos que nos sientan mal, el cuerpo cambia con los años y los gustos también. No hay que cerrarse en banda y sigue experimentando. Quizás el rojo no te gustaba con quince años, pero puede que ahora sea el color que mejor te sienta.   

Deja un comentario